La autora nacio en San Sebastián - Donostia el 17 de diciembre de 1958. Cursó estudios primarios en la escuela pública Ntra Señora del Carmen de Trintxerpe-Pasaia, su pueblo. A los nueve años comenzó el bachillerato elemental en el entonces instituto femenino José Mª Usandizaga, en donde realizo tambien el bachillerato superior de letras con especialida en Latín y Griego, y COU, curso de Orientación Universitaria. En la escuela de Magisterio de la misma ciudad se diplomó por la especialidad de Ciencias Humanas.
Ha sido funcionaria de la enseñanza pública de la Comunidad de Madrid con plaza en propiedad. Los doce últimos años ha trabajado en puestos voluntarios en el ámbito de desventaja social y compensación educativa. Actualmente participa en una formación continua y en la labor de escribir.
Ha participado en Certámenes literarios de cuento y poesía quedando ganadora en la modalidad de relato corto y poesía.
Así mismo en el último trimestre de 2015 quedó ganadora junto con otros 23 escritores en el Certamen de relato breve convocado por la editorial La Fragua del Trovador de Zaragoza. Su relato "Sinunmar" está publicado en la colección que edita dicha editorial, Número 6 de Palabras Contadas año 2015.
Realizó una Exposición en la Galería de Madrid Habitar la Línea con la pintora Italiana Stefania Albiero, siendo trece poemas de su poemario Contra-Corriente el soporte y la inspiración de las pintora. Dicha colección se expuso como proyecto poesía y collage en acuarela del 7 al 28 de febrero de 2014
En Marzó de 2015 participo como autora invitada en la Librería Jarcha de Madrid j para conmemorar El día de la Mujer.
Ha sido publicado su primer poemario “Plasma de los vivos” en marzo de 2018 por la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País en su Delegación en Corte en Madrid. Sociedad está de la cual la autora es miembro.
Antes de todo, antes de que el tiempo fuera tiempo, antes de que la niña tomara conciencia de un Dios Cronos, se sentó en la escalera de aquella casa distinta, que no era su casa, con un moño alto sobre su cabeza. Era pequeña la niña del moño alto y un vestido blanco almidonado. Todavía la niña no sabe de qué antes de que todo fuera diferente,llevaba dos trenzas, un flequillo sobre la frente y otro vestido blanco sin almidonar y un jersey jaspeado debajo asomando unas mangas que se le habían quedado cortas . Hacia frío en una cocina. Ahora sentada en la escalera tiene un moño alto y hace calor. Pero la niña se queda helada en la escalera. Casi ya no recuerda el mar
Fin de Año es una de las fiestas que más me gustan de este periodo de diciembre.
Dejas atrás viejas experiencias, que sí bien te han servido de aprendizaje ya no las necesitas. No es necesario cargas sobre la espalda. No quieres tampoco que asomen por tus bolsillos como pañuelos viejos. No quieres.
Amanece. Amanece un nuevo año. Amanece un nuevo año y con el nuevas él nuevas expectativas, nuevos sueños.
Por un momento vislumbras nueva luz, un nuevo faro que alumbra lo que puede ser, Y será bueno.Nace la esperanza. Se asoma el propósito, la certeza de nuevas y diferentes albas.
Un nuevo camino, un nuevo avanzar.
Es la confianza de salir de los barros, de no quedarse boca abajo en un pantano, de no permanecer más, sí, más en agua turbia y embalsada. De no cruzar el mar a pelo, cubriendo más arriba de las rodillas cuando el agua golpea, cuando el tiempo se vuelve una ola gigante.
Una nueva oportunidad, un mundo nuevo y diferente.
Por ello quiero desearos a todos los amigos y seguidores de este blog
Me he asomado a la poesía del escritor uruguayo afincado en Madrid, Jorge Ernesto Olivera (1964 en la ciudad de Treinta y Tres, Uruguay).
fotograía Isabel Montero
Entre otras cosas, Jorge Olivera es autor de “Poemas del desierto de Mojave” , con el que obtuvo el Premio Gerardo Diego 1993 de la Diputación de Soria. «Labios de Poniente «(2000), Premio Municipal de poesía de Montevideo, 1997 y Mompracen (2002). Tiene además publicados relatos, ensayo y un largo etcétera que es mejor descubrir de la mano de sus libros y su pluma, su voz y su palabra siempre certera.
Se doctoró en la universidad Complutense de Madrid y actualmente ejerce como profesor en una prestigiosa universidad de esta misma ciudad.
Lo que he sentido al tener la literatura de Jorge en las manos lo resumo con una cita del escritor vasco Kirmen Uribe:
Hay un miedo que sin aviso nos invade por completo.
Como los albatros de febrero en los acantilados,
Bada beldur bat abisurik Gabe eta erabat hartzen gaituena,
“Mientras tanto cógeme la mano” / “Bitartean Heldu eskutik”
La escritura de Olivera es la emoción en estado puro. En sus obras la poesía es la propia poesía. La palabra su propia voz. Su lenguaje es origen de la idealidad que como afirma el filósofo Don Emilio Lledó esta idealidad es la forma suprema de la libertad, de la creatividad.
Jorge Olivera se relaciona con el texto y el texto así mismo con el lector en una forma de producción e interacción universal. En un ininterrumpido movimiento de instantes, que se fijan en el paladar, sabores que van y vienen en una perfecta comunión poesía/humanidad.
Palabras que se convierten en poemas que no quedan anclados, sino que avanzan en un continuo en su trabajo, en una incesante búsqueda de formas o “performas” tan solo de palabras, que combinan en escena expresión y sentido. Su capacidad de reflexión sobre el lenguaje, su uso, el conocimiento de sus limitaciones nutren la genialidad de su obra.
El primer libro que encontré de Jorge Olivera fue “Kayac y otros poemas”
Publicado en Amargord (2011)
fotografía Isabel Montero
Habló la hechicera, rema, dijo,
mientras hería al animal
cuchillo abajo por el pecho,
bate alas a ritmo de danza
El ave muerta ya…
…y el kayac bajo mis pies
en el cristal
la voz cantaba…(fragmentos de “Kayac y otros poemas”
La poesía de Jorge viaja en Kayac, surca el océano, navega ríos, crea mundos para seguir navegando, avanzando en la estrechez de esta embarcación, a la vez rápida, pero insegura.
Su voz es la voz así crecida desde el pirata reconquistando Mompracen, buscando sirenas
las he visto desnudando la aurora
alejarse entre muchedumbres de delfines
raspar el agua como aviones de titanio
surcar el cielo como barcos entrevistos al filo del horizonte…
fotografía Isabel Montero
Y no había sirenas…
Su voz, es la voz que crea mundos, mundos imaginarios, o no. Crea efectos desde un no ser a ser. Su lenguaje es el efecto de una memoria y mundos imaginarios, mundos que a su vez nos transportan, seguramente en un viaje en kayac.
Isabel Montero
«Kayac y Otros poemas» Jorge Olivera, Editorial Amargord
Cada diez minutos un hombre mata a una Mujer en algún punto del Planeta (Datos de la ONU).
Sin olvidar el sutil a veces imperceptible a la sociedad del bien llamado Acoso Moral. Y aquí desconozco los datos de cuantas mujeres son acosadas moralmente, diariamente en todo el mundo.
Como mujer, como persona, como ser me uno hoy y todos los días al clamor, BASTA.
Estoy con todas las Mujeres del Mundo, las que están y las que se han ido.
Mujer recostada. Tamara Lempicka
Alma-mujer-alma
Un alma
se desgrana sola, se desgrana sola
porque no tiene
un sueño-no tiene un sueño-no tiene
mujer-alma levántate.
Isabel Montero.
Poema del Poemario Contra-Corriente con registro en la Propiedad Intelectual de la Comunidad de Madrid y que formó parte de la Exposición del mismo Título en la Galeria Habitar la Linea de Madrid