agradecimientos·noticias·Pensamientos·poesia Isabel Montero

Padre

Mitxel Casas me ha dado la oportunidad de colaborar en esta iniciativa que está llevando a cabo en el confinamiento. Gracias por darnos voz y permitir nuestra colaboración para que esto sea más llevadero y así juntos, entre todos, podamos llegar a buen puerto. Mitxel es una de esas personas que suman. Gracias por tu programa y gracias a ti.

Padre

En medio del caos, me acordé de ti, Padre,

por ese hombre que había en la clínica.

Estaba con su hija y ella, lo mimaba.

Se llamaba Antonio.

Sentados con nuestros guantes y mascarillas

guardábamos más de un metro.

Pero yo te veía por detrás, Padre.

Antonio tenía el pelo cano como tú

y largo por el confinamiento, pero

no tenía tu gorra.

Antonio lo sabía todo como tú y su

hija lo arropaba como yo a ti a veces.

Antonio entró a una prueba en silla

de ruedas, porque si, como lo harías tú .

-Hay muchay y ya que estamos…

Cuando salió, dijo a su hija:

-vámonos que a mí el médico

ya me ha explicado todo.

-¿A ti papá?

-Si, a mí. Y entonces vi

mi cara en su hija. Y te quise Padre.

Yo me fui y allí. Dejé a Antonio y su hija.

Al pasar por la Residencia de ancianos

de una calle, vi desde el coche al ejército

entrando, y pensé Dios, ¿cuantos han

muerto aquí ? Y pensé en ti Padre, y te quise

Padre, porque esa es una realidad que tú

y yo no conocemos. Y llore por ellos Padre,

porque estaban solos.

Isabel Montero

Pensamientos·poesía Isabel Montero Garrido

Iruña

A Carmelo Vallés, in memorian.

A mi amiga Txus

 

Recuerdo irrumpir en la joyería

de tu padre, como dos huracanes

y a tu padre mirar, cabecear

benevolente, y tal vez complacido,

aunque nunca lo dijo. Mirar, si,

esa algarabía tan nuestra,

tan adolescente entonces.

Aquellos veranos en los que la brisa

rozaba nuestros brazos, aún infantiles,

en aquellos Sanfermines, primerizas

nosotras, que queríamos, y eso es

seguro, tumbarnos sobre la hierba de

“La Taconera”, y encender un cigarro

para soplar el humo al aire.

Y al final no ocurría y tú padre

nos dejaba en el baile del Club

Natación

Aquellos Sanfermines soñábamos

blanco, sin saber que la vida, sería

dificil.

Isabel Montero Garrido

Bihotz bihotzez María Jesús.

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Jardines de La Taconera, Pamplona

Imagen subida de Internet

 

Aniversarios·Pensamientos

¡Feliz 2020! Urte Berri On!

¿ Qué puedo desear al mundo para el año 2020? Es sencillo, Paz. No se me ocurre otra cosa. Para ello utilizó esta foto que saqué en el Museo Naval en la exposición dedicada a Juan Sebastián Elcano y la circunnavegación.

Deseo un nuevo rumbo, otra vuelta al mundo, a un mundo más humano, más generoso, más pacifico en el que la Paz y la Concordia estén presentes.

Un gran abrazo:

Isabel Montero Garrido

Pensamientos·poesía Isabel Montero Garrido

Cosas de vida

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Se agitaron las ramas del tronco del árbol,

los bronquios, los alveolos, los pulmones

se apretaron.

Sonaron trompetas, sibilancias, sonidos,

siseos en caja hueca.

No se supo la causa, quizá

una inhalación química nefasta para la

sensibilidad. U ósmosis de sustancias

aparentemente inofensivas;

el aire, la manzana del paraíso, o el dolor

de la vida por vía intravenosa.

Un cuadro severo, y se aplicaron

tratamientos paliativos para evitar

el riesgo.

Bronco espasmo severo con estrechamiento

completo.

¡No! no sería Justo. Aspira, aspira, aspira

el aire de la sanación.

¿Paró respiratorio? No. Claro que no.

No es momento. Las raíces bronquiales se han

anclado en la Tierra de Vida.

Evitar la muerte una vez más será necesario.

 

Isabel Montero

 

* Ahora mismo sabemos que la fibromialgia es una enfermedad grave. Es más que dolor y tiene riesgo de muerte por daños colaterales. No existe tratamiento. Y no se lleva a cabo la adecuada investigación y el tratamiento de los pacientes. El INSS lo contempla de forma indiferente con la desesperación de los enfermes que se consumen en vida.

La fibromialgia en sí misma está asociada a la fatiga crónica y a síndromes de sensibilización química tanto del ambiente, como de la química de los alimentos. Los tres pueden ser uno con manifestaciónes de cada uno en mayor o menor medida o según el momento. Se investiga poco en general. Y en esta enfermedad menos, siendo tratados por las administraciones públicas y sanitarias como enfermos de segunda clase.

Superamos toda clase de riesgos, cuesta vivir sin miedo siendo esta una enfermedad altamente incapacitante e incluso mortal por el riesgo que conllevan los problemas pulmonares y cardíacos en relación con la espasticidad.

Sirva mi poema para mostrar un sentimiento de impotencia y desasosiego vital de nosotros los enfermos.

Y como dice una canción “ No estamos locos, sabemos lo que queremos…vive la vida…”

Concluyo pidiendo ese trato Justo y humanitario que nos merecemos al igual que otros enfermos crónicos. Investigación y ayuda para encontrar la cura. La calidad de vida.

Isabel Montero