poesía Isabel Montero Garrido

Azul

Estabas ahí, mirabas, escrutabas, olías, y dabas vueltas alrededor con la botella de agua en la mano. Paladeabas el sabor en la boca de la confidencia. En la boca seca del secreto.
Caminabas arriba y abajo. Absorbías la referencia en la palabra. La hacías tuya. La sabias Tuya.
Levantaste tus ojos, un momento, Azul.
Se hizo el silencio.

© Isabel Montero Garrido
© Intervalos, La Fragua del Trovador

Quedan pocos ejemplares. Pídelos en la editorial.
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https://lafraguadeltrovador.com/libros/intervalos-isabel-montero-garrido/

Sobre libros

La familia, Sara Mesa

“En está familia no hay secretos”, Sara Mesa

Inquietante, hipnótica, diferente. Pone de manifiesto la violencia intrafamiliar y sus consecuencias. La comunicación inconexa o la ausencia de esta y lo aborda desde la perspectiva de una escritura diferente y una forma de narrar muy personal. El libro es una radiografía de la soledad y la familia. Muy bueno.

Se lee en dos ratos porque atrapa.

Isabel Montero Garrido

Aniversarios

Día Internacional de las personas con discapacidad, 3 de noviembre.

Testimonio

Podría contar mi vida que como muchas vidas de personas con discapacidad es una historia de superación continua y constante.
No es necesario, cada uno lo sabe y las personas que le quieren de verdad y le rodean también lo saben también.
Soy sorda severo profunda en la amplia gama de grises de la sordera. A ella se asocian retos físicos que hay que superar.
En mi trabajo sufrí moobing y falta de empatía por las personas que consideraba amigos. Esto me hizo fuerte y además de trabajar de forma muy competente en la enseñanza, me permitió visibilizar la realidad de mi discapacidad y demostrar que no somos discapaces.
Aprendí a ser yo. Y encontré lugares mejores y personas mucho más auténticas, más hermosas.

Me gustaría dar visibilidad a la amplia gama de la discapacidad auditiva.
Por nuestra fuerza.
Por nuestros derechos.

Isabel Montero Garrido

poesía Isabel Montero Garrido

Amor

Domingo en Madrid desde la chocolatería Valor

Me gusta cuando nos escapamos como amantes furtivos, y exploramos la ciudad y sus rincones , y nos sentamos en esa terraza del bar de cualquier barrio, entre la gente, casi ocultos, y entonces, nos tomamos de las manos como si fuera la primera vez.
Me gusta cuando volvemos a casa, sonreímos, y nos miramos a los ojos, y nos besamos rápido dentro del ascensor para no ser vistos.
Tu rostro y mi rostro
y la complicidad tambien mañana.

©Isabel Montero

Foto, Isabel Montero

Sobre libros

Amarga Luz

Una novela fascinante, apasionada, lírica y conmovedora . La tragedia amorosa entre la escultora Marga Gil Roesset y Juan Ramón Jiménez . Simboliza la liberación del espíritu romántico .

Es una novela que recomiendo leer.

Enhorabuena Marga, Marga Clark por este trabajo y gracias, por la luz que aportas a la figura de tu tia y por los documentos y cartas originales. Ha sido un.verdadero placer leerte.

Isabel Montero

Pensamientos · relatos Isabel Montero Garrido

Las cosas de la vida

Isabel, 12 o 14 años

gabon y las cosas de la vida.

A medida que pasan los años me doy cuenta de que por fuera no soy la misma persona. Todos los días me miro en el espejo y, arrugas, arrugas, arrugas y flacidez. Así que me embadurno de cremas para antes, despues, durante… Yo no soy de botox, ni de infiltraciones. Las únicas que me pongo son cadera-columna-rodilla.
Mi cuerpo tiene una tendencia a engordar sin apenas comer, cosa del aire supongo. Mi piel no es nada tersa y estoy torpe. Camino mal y peor. Sin embargo , mi mente vuela igual que si tuviera 7, 15, 18… años. Cada dia me observo y soy capaz de asombrarme, emocionarme igual que entonces.
Así que canto y río y sueño y bailo. Me ilusiono y por cualquier cosa noto mariposas en el estómago.
Luego me miro en el espejo y veo la vejez que tanto me horroriza.
Nunca hubiera imaginado que la mente se mantuviera eternamente joven .

Isabel Montero

poesia Isabel Montero

Y recordarme…

Y recordarme,
recordarme como era;
ser mi principio, mi fin y saber
descifrar la palabra que resuena
en mis sienes.
Y recordarme, recordarme a mí
y como era.
Amanecer cada día y mirarme en el
espejo, y recordarme.
Saber quién soy,
y recordarme.
Contar mis dedos y las flores de las
plantas del jardín.
Y recordarme.
Saber tu rostro, palpar tus manos
y recordarte y recordarme.

Isabel Montero

#dedicado a mi abuela que en paz descanse