
Feliz Navidad y que la Paz se instaure en el mundo.
Epifanía en la luna
Ideas y pensamientos de la autora.

Feliz Navidad y que la Paz se instaure en el mundo.

En la noche, cuando las voces susurran esto y lo otro, y el alma no se serena tan fácilmente a pesar de los barbitúricos que nos adormecen, y que nos tapan los chasquidos de la vida, en la noche, hay que permanecer atentos y expectantes, en lucha contra el miedo.
Y si supiéramos eso, si supiéramos la causa de ese miedo, esa que se esconde en los dobladillos del alma, o del cerebro, si lo supiéramos, el terror desaparecería mucho antes del alba.
©Isabel Montero Garrido
©Foto de Luis Sayalero

Ha llegado el momento de recogernos para disfrutar de estas fiestas, cada uno en la medida que las piense o las sienta. Que sean al menos lugar para la reflexión, para el descanso y para actividades que nos hagan crecer como personas.
Por mi parte, transmitiros mi deseo de una feliz Navidad y un Próspero Año Nuevo enmarcado en la Paz y la Concordia de la Humanidad.
Nos encontraremos aquí y en las otras redes que comparto, siempre desde la amistad, el respeto, el arte y la cultura.
Jai hauetaz gozatzeko unea iritsi dela uste dut, bakoitzak pentsatu edo sentitu ahala. Hausnarketarako, atsedenerako eta pertsona gisa hazten lagunduko diguten jardueretarako leku izatea gutxienez.
Nire aldetik, Gabon zoriontsuak eta Urte Berri oparoa opa dizkizuet, Bakearen eta Gizateriaren Konkordearen inguruan.
¡Feliz Navidad, próspero Año Nuevo!
Eguberri on eta urte Berri on!

Para mi, escribir supone sacar del inconsciente al consciente todo lo que había vivido pero aún no me había sido revelado, de mi misma y de lo que me rodea.
También supone un ejercicio de mirada reflexiva, analítica, comprensiva, crítica, compasiva, ética…a mi, a los otros, a lo que me rodea, a los hechos pasados de la historia y a los presentes.
Supone además un ejercicio de dejar el propio yo, para adoptar el yo literario y el tú, que reviertan siempre en l@s lectore@s y en esa búsqueda para los seres humanos para que se logre un pensamiento crítico universal, una ética y moral también universales.
La lectura para mí, es la puerta al saber. Los libros bien escogidos son ese umbral que hay que traspasar para lograr ese pensamiento crítico y el «saber» comprensivo del pasado y el presente entre otras cosas.
Además desde bien niña ya que fui lectora precoz, la lectura me ha ayudado a esa evasión tan necesaria algunas veces en situaciones y vivencias conflictivas propias del ser, internas o externas, para lograr la Calma Interior.
Me gustaría compartir contigo, lector, los últimas lecturas simultáneas que he realizado los pasados días.
Estas han sido las lecturas que me han acompañado y decir que suelo leer a la vez diferentes géneros para llenar mi pensamiento inquieto:
Camino Madrid, de Albertina Oria de Rueda, literatura de Viajes, Huerga y Fierro.
Claveles rotos, Antonio Mata Huete, novela, Quinto Centenario.
Los ojos fríos del Vals, Marina Casado, poesía, BajAmar.
La lengua de mi madre, Miguel Veirat, poesía, Lastura.
¿Me cuentas tú tu experiencia y tus lecturas?
Y queda decir que ¡Feliz día del libro! Qué leáis muchos libros entre ellos los míos.
© Isabel Montero Garrido

A medida que pasan los años me doy cuenta de que por fuera no soy la misma persona. Todos los días me miro en el espejo y, arrugas, arrugas, arrugas y flacidez. Así que me embadurno de cremas para antes, despues, durante… Yo no soy de botox, ni de infiltraciones. Las únicas que me pongo son cadera-columna-rodilla.
Mi cuerpo tiene una tendencia a engordar sin apenas comer, cosa del aire supongo. Mi piel no es nada tersa y estoy torpe. Camino mal y peor. Sin embargo , mi mente vuela igual que si tuviera 7, 15, 18… años. Cada dia me observo y soy capaz de asombrarme, emocionarme igual que entonces.
Así que canto y río y sueño y bailo. Me ilusiono y por cualquier cosa noto mariposas en el estómago.
Luego me miro en el espejo y veo la vejez que tanto me horroriza.
Nunca hubiera imaginado que la mente se mantuviera eternamente joven .

Y el otoño me dijo:
© Isabel Montero
Foto Isabel Montero

No ha sido el mejor año, ni atravesamos los mejores momentos.Sería una falacia decir que al pasar la hoja del calendario la situación cambiará. Estamos lejos de eso. Pero si me animo a que arriemos las velas y sigamos el camino, cada vez más fuertes, cada vez mejores. Por eso quiero desear lo mejor a todos mis amigos y al mundo en general para que nos sostengamos con fortaleza y no perdamos la esperanza. Feliz2021, Urte Berri on denontzat bihotz bihotzez.
Isabel Montero Garrido
Luz y esperanza/ Argia eta itxaropena.
Espiritualidad/ espiritualtasuna.
Cuidémonos/Zaindu dezagun
Abrazo para todos/ Besarkada denontzat
Bihotz bihotzez/ con amor.
Isabel Montero


Mitxel Casas me ha dado la oportunidad de colaborar en esta iniciativa que está llevando a cabo en el confinamiento. Gracias por darnos voz y permitir nuestra colaboración para que esto sea más llevadero y así juntos, entre todos, podamos llegar a buen puerto. Mitxel es una de esas personas que suman. Gracias por tu programa y gracias a ti.
Padre
En medio del caos, me acordé de ti, Padre,
por ese hombre que había en la clínica.
Estaba con su hija y ella, lo mimaba.
Se llamaba Antonio.
Sentados con nuestros guantes y mascarillas
guardábamos más de un metro.
Pero yo te veía por detrás, Padre.
Antonio tenía el pelo cano como tú
y largo por el confinamiento, pero
no tenía tu gorra.
Antonio lo sabía todo como tú y su
hija lo arropaba como yo a ti a veces.
Antonio entró a una prueba en silla
de ruedas, porque si, como lo harías tú .
-Hay muchay y ya que estamos…
Cuando salió, dijo a su hija:
-vámonos que a mí el médico
ya me ha explicado todo.
-¿A ti papá?
-Si, a mí. Y entonces vi
mi cara en su hija. Y te quise Padre.
Yo me fui y allí. Dejé a Antonio y su hija.
Al pasar por la Residencia de ancianos
de una calle, vi desde el coche al ejército
entrando, y pensé Dios, ¿cuantos han
muerto aquí ? Y pensé en ti Padre, y te quise
Padre, porque esa es una realidad que tú
y yo no conocemos. Y llore por ellos Padre,
porque estaban solos.
Isabel Montero
A Carmelo Vallés, in memorian.
A mi amiga Txus
Recuerdo irrumpir en la joyería
de tu padre, como dos huracanes
y a tu padre mirar, cabecear
benevolente, y tal vez complacido,
aunque nunca lo dijo. Mirar, si,
esa algarabía tan nuestra,
tan adolescente entonces.
Aquellos veranos en los que la brisa
rozaba nuestros brazos, aún infantiles,
en aquellos Sanfermines, primerizas
nosotras, que queríamos, y eso es
seguro, tumbarnos sobre la hierba de
«La Taconera», y encender un cigarro
para soplar el humo al aire.
Y al final no ocurría y tú padre
nos dejaba en el baile del Club
Natación
Aquellos Sanfermines soñábamos
blanco, sin saber que la vida, sería
dificil.
Isabel Montero Garrido
Bihotz bihotzez María Jesús.

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