Acabo de terminar «Vidas Samuráis» de Julia Sabina, novela que me recomendó mi estimado amigo Francisco Gutiérrez Carbajo , al que agradezcó la recomendación. He disfrutado enormemente con esta lectura. En esta novela, su autora, Julia Sabina traza un ciclo vital a modo de itinerario de vida. Un camino de entrada en la edad adulta en el que está presente la búsqueda de la propia identidad y la construcción y deconstrucción de un «yo», en continuo cambio e intentos de adaptación a un medio hostil. Unos jóvenes que descubren el amor y el medio para acercarse al mundo laboral. Con unos personajes perfectamente construidos, el espacio de la ciudad como marco y las vidas de estos jóvenes, la autora nos llevará de la mano a través de una prosa ágil, no exenta de humor a veces o de dramas existenciales de toda una generación. Todos esos jóvenes que en el inicio de la crisis de 2008 avanzas con sus expectativas y sus sueños truncados una y otra vez, luchando como verdaderos samuráis. Está novela constituye un canto lírico y dinámico de esa generación en la que muchos todavía no han logrado alcanzar sus metas. Puedo decir por esto que es una novela necesaria y desde aquí felicito a su autora, Julia Sabina.
Isabel Montero
Julia Sabina ( Madrid,1982) es doctora en Ciencias de la Comunicación por la Universidad París 3 Sorbonne Nouvelle. Actualmente es profesora de Comunicación Audiovisual en la Universidad de Alcalá de Henares.
Si digo que hablar «Personajes de invierno» de Juana Vázquez es hablar de una buena novela, no estoy siendo justa. Hablar de «Personajes de invierno» es hablar de una «ópera prima»; es decir que estamos ante una novela diferente.
Al igual que Baroja en «La busca» se trasladó en aquel momento a la periferia de Madrid, entonces los «suburbios», Juana se sumerge en un barrio de la periferia de esta gran ciudad, un barrio obrero, de gente sencilla, en pleno siglo XXI.
Los personajes de esta novela son los habitantes de un barrio, trabajadores, amas de casa, personas que incluso huyen de si mismas y se esconden en un anonimato cargado de familiaridad.
Estos personajes se aglutinan en torno a un personaje mayor, el Murgo, un bar del barrio que será el escenario principal de esta novela. He dicho personaje mayor para hablar del bar porque el Murgo, adquiere esa categoría, esa personificación con mayúsculas, al igual que ocurre en el teatro en el que el escenario de la obra será un elemento más, un elemento que alcanzará la dimensión de un Ser Vivo.
«Personajes de Invierno» es una novela costumbrista y realista, si bien, se afinca en el realismo del siglo XXI con todos sus componentes: momento histórico-social actual, es decir se instala en la contemporaneidad, retrata un entorno concreto en este caso un barrio humilde de Madrid, los personajes padecen conflictos personales de hoy en día, usa un lenguaje coloquial, aunque la novela se mueve en tres registros de manera magistral, el lenguaje normal de la calle citado, el monólogo interior reflexivo y una narración en ocasiones omnisciente. Aparecen además elementos modernos como el uso del teléfono móvil, el uso del alcohol, la soledad, el maltrato, las consecuencias de infancias perdidas. Es una vida real en la que los personajes salen y entran en el Bar Murgo cada uno con su propia carga vital. El bar será lugar de encuentro y desahogo de una vida cotidiana rutinaria y difícil.
Virginia, una catedrática de Universidad que huye de una separación y el maltrato de su ex-marido se esconde en ese barrio. Es la protagonista principal de la novela e intenta superar lejos de su antigua vida, una depresión causada por los horrores de un matrimonio fallido. Este personaje como vemos es un personaje culto que viene de un ambiente distinto pero que encuentra en el Murgo su asidero. Es un personaje vulnerable interiormente, con múltiples miedos e indecisiones que a veces, trata de escapar hasta de si misma. En este personaje encuentro uno de los grandes logros de la autora de la novela al presentarnos que la violencia machista no entiende de clases sociales ni de cultura, simplemente se instala en cualquier estamento de la sociedad y en cualquier nivel destruye y aniquila. A mi juicio es uno de los elementos más importantes de la novela.
El personaje antagonista se llama Thays, es un extranjero holandés que huye de un pasado que le ha marcado profundamente en la construcción de su identidad desde la infancia. Thays escapa también de si mismo y de algo. Es «algo» constituye el hilo de intriga de la novela y que poco a poco se irá desvelando.
Los dos personajes encierran en su interior una gran amargura. Caminan en lineas paralelas buscando una conjunción que no ocurre, aunque cada uno ve en el otro su propia salvación.
Hablando metafóricamente Virginia sería el «poeta» y Thays»el poema». Entre los dos construyen una poesía de la amargura, de la soledad, de la desolación y de la frustración ante la imposibilidad a veces de seguir adelante. Luchan salvajemente por vivir pero de alguna manera constituyen una poesía maldita.
A pesar de una estructura compleja que Juana maneja a la perfección, la autora conduce al lector suavemente, en una lectura que se hace fluida, por la vida de los personajes del Murgo: Antonio, el dueño, como una especie de psicólogo de las vida de las pequeñas cosas, los camareros, las señoras del barrio que entran y salen y las partidas de ajedrez.
El ajedrez se me antoja curioso en un bar como el Murgo. ¿Por qué juegan al ajedrez en lugar de a las cartas? Es un juego, el ajedrez, que requiere un conocimiento complejo. Se me ocurre que la autora dota de esta manera de la dignidad que merecen los habitantes de los barrios sencillos en los que la vida del día a día, no suele discurrir de una manera fácil.
Pero esta es mi interpretación como lectora y como tal me incluyo en personaje tambien de esta novela.
Isabel Montero Garrido
Personajes de Invierno, Novela
Juana Vázquez Marin,
Editorial Sapere Aude
La presentación de «Personajes de invierno» tuvo lugar ayer en el «Café Comercial» de Madrid. En la mesa la autora Juana Vazquez Marín acompañada de la escritora Lourdes Ventura y la fotógrafa Ouka Lele. Al acto acudieron numerosas personas de la cultura de Madrid.
Juana Vazquez Madrid es escritora y Catedrática. Extremeña afincada en Madrid. Con numerosas obras publicadas en poesía, novela y ensayo. Destacar su estudio «El Madrid Cotidiano del siglo XVIII».
Anoche terminé la lectura de Nada quedó de Abril. El libro de Carmelo y es merecido que hable de esta novela de mi querido amigo el escritor Alfonso Cebrián.
Nada quedó de Abril. El libro de Carmelo, es una novela apasionante, de mirada el pasado, diría critica mirada que combina magistralmente los tiempos en los que se sitúa la acción. El autor nos sitúa en el catorce de abril de 1931, con un antes y un después. La llegada de la República a una España empobrecida, cierto ápice de apertura para desembocar en un trágico final, el levantamiento militar fascista.
-Madre es un horror la guerra, es una de las frases finales del libro.
Alfonso articula magistralmente la arquitectura de la novela, el entramado de la acción y la construcción de los personajes. Unos personajes cincelados con cinco dimensiones en su expresión psicológica.
La novela aborda los hechos en profundidad y nos mantiene expectantes en sucesos y situación vital de cada personaje.
Es una novela viva y llena de aspectos que nos sitúan en la reflexión silenciosa en una introspección personal necesaria.
No me queda más que felicitar a Alfonso, que se supera en esta obra y se alza como gran novelista y que no olvida dotar su novela de una cadencia poética y unas imágenes asombrosas que nos acercan a un lirismo que se saborea con gusto.
Recomiendo esta obra y felicito a este escritor toledano al que tanta admiración y cariño me unen.
¡Enhorabuena querido amigo!
Isabel Montero Garrido.
Os dejo un enlace por si queréis acercaros a la obra de Alfonso Cebrián.
El libro es fuerza, es valor, es poder, es alimento, antorcha del pensamiento y manantial del amor (Rubén Darío)
Hace unos meses supe del Certamen convocado por Tinta de Escritores. Dicho Certamen suponía la opción de ser incluida en una Antología Hispanoamericana Contemporánea. Confieso que sentí vértigo, ya que un concurso a nivel de poetas que escriben en español supone un reto importante. Estamos hablando de poner sobre la mesa los poemas de buenos escritores de muchas partes del mundo.
Mi sorpresa fue enorme, no sólo estaban incluidos tres poemas míos sino que además estaba galardonada con una de las menciones especiales. No sé trasmitir lo que sentí. No encuentro palabras para expresarlo. Lo que sí me di cuenta del hecho y responsabilidad que implica este premio. Por un lado el compromiso de seguir escribiendo superándome continuamente, por otro lado el saber que mis palabras serán leídas por muchos lectores de todo el mundo.
Siempre digo que la palabra es el puente que une a los pueblos y formar parte de esta construcción es un gran honor. Estar al lado de mis compañeros escritores, los que usan la palabra para marcar los surcos de un camino bien trazado, de un camino necesario en este malogrado mundo en el que vivimos. Por tanto, ¡ que se escuche la voz de los poetas!
Gracias a Tinta de Escritores por esta iniciativa que traspasa fronteras y que nos une. Gracias a Elizabeth Schilder y Maria Inés Vallejos por esta convocatoria.
Y a México, Argentina, España…en fin a todos los participantes.
Quiero terminar con una cita de mi querido Rafael Alberti.
Las palabras abren puertas sobre el mar.
Vídeo de presentación de la Antología realizado con esmero por Elizabeth Schilder
Toda creación poética, si es buena, ha de tener una particularidad: estremecernos.
Y eso me ha ocurrido con esta obra de Juan Mantero que me estremece hasta el punto de hacerme descosidos en las entrañas.
En la obra de Juan hay vida, vida real y descarnada. Abierta a la soledad necesaria para crear y a la soledad absoluta en la que en muchos momentos se encuentra el alma cuándo anhela, cuando espera las cosas de la vida y esta te abofetea. Por ello Juan se presenta en un Yo prematuro, en un parto apresurado, (Yo que nací apresurado/como si alguien de verdad/ me esperara.) y encaja los golpes e incluso llega a aceptarlos.
Expresa ese Pecador que llevamos dentro. ¿Por qué no lo hice de otra manera?
Quiere esa vuelta atrás que nunca es posible y le apetece. (Me apetece/volver a ser yo mismo /renacerme…Me apetece/ el abrazo de mi padre sin lágrimas/ sin un “te necesito” / Me apetece “hoy no me muero” …) Si, me estremece la obra de Mantero, me aniquila este juego de espejos en el que el lector se refleja, los poemas, el tocar la muerte con sigilo y escapar, con miedo, (¡Espabila Mantero!).
Respiro a menudo parar seguir esta lectura, esta bajada a los infiernos a veces, este sentir de la carne lacerada. Y por pedir, el autor pide a la vida (Yo no quiero ser llorando el hortelano…/ ¡Yo quiero ser nombrado caballero!) el anhelo del soplo de vivir, un pedir desolado de territorio vital y de dignidad humana.
Juan es Ganso, de humilde linaje, Gandul de pasarela y Gañan abandonado a las inclemencias de la climatología. Aunque estas tres G son de Grande, Guerrero y Ganador de una batalla casi imposible, la de “vivir” con mayúsculas y con arrogancia. Vivir encarando al miedo, vivir por encima de las posibilidades reales de vitalidad, de hálito. (desgárrame el alma si la encuentras).
A veces estos versos se desploman con el poeta, y otras veces se emocionan detectando un “cariño” que cree no merecido y se asombran los mismos versos, las mismas palabras que grita el poeta.
Este libro que tengo en mis manos es un libro infinitamente “canalla”, como canalla es la vida, pero como dice el autor (“ni tan mal”). Es un poemario sátiro e indignado, pero (“ni tan mal”).
Mantero escribe a dentelladas crudas, a muerte con la existencia. Habla con una pluma fina y perfecta. Con Sonetos que no le ponen en aprietos ya que el dominio de la palabra, la rima y los recursos poéticos son cantos que nos hacen salir de nuestros úteros y mirar afuera y vivir más allá de lo que puede ser un mes de agosto en primavera.
La naturaleza siempre está presente en la obra de Isabel, pero sin lugar a dudas «La senda hacia lo diáfano», la contiene en toda su inmensidad. Además de esta naturaleza vamos a encontrar esa constante búsqueda de la autora de ideales elevados . Una búsqueda que realiza a veces de manera intimista acercándose a la soledad del alma,.
Este es el cuarto poemario de Isabel, una poeta que se crece y ahonda sus raíces en lo más puro de la Tierra, en lo más profundo.
Acabo de leer este, su último poemario y sinceramente me ha llegado. Sus fugaces poemas cortos que revolotean entre las palabras de este espacio natural, sus poemas más largos, confieren a este poemario la categoría de Obra.
Isabel es defensora de la Naturaleza y así nos lo demuestra en este libro que recomiendo no como amiga, que lo somos, sino como lectora y escritora.
Enhorabuena Isabel y gracias por acercarnos tanta grandiosidad.
Habíamos hablado ya en este blog de este magnífico libro que habla de superhéroes, pues bien, ya podemos asistir a un encuentro con las autoras.
María José Arias (Diario Público) y Raquel Pérez Montero (Programa Piloto TV ) nos contarán cómo surgió este proyecto, como lo han realizado y que nos cuentan en él.
Las presentará Marina Such experta en Series de TV.
Un encuentro con tres periodistas que sin duda alguna merecerá la pena.
Nos vemos el martes 15 de enero en la librería La Sombra del emblemático barrio de Las Letras de Madrid, a las 19 horas.
Hoy un espacio entre verso y verso para recomendar un libro, » Salvando el Mundo en pijama» por Raquel Pérez Montero y María José Arias.
– ¿Qué de que va? Sí, eso te estás preguntando, estoy segura.
– ¡Salvar el mundo en pijama! ¿Quien hace eso?
– Muy sencillo, puedo responder, los superhéroes.
Este libro trata de superhéroes y héroes enmascarados en las series de TV. Porque sí, en este momento Siglo XXI, podemos hablar de una mitología de nuestro tiempo.
Es un libro dirigido a todos aquellos que quieren salvar el mundo. Un libro en el que vas a encontrar un amor por la TV, un afecto inmenso por esos locos en mallas intentando salvar el mundo.
Salvando el mundo en pijama es el fruto de un trabajo concienzudo de dos jóvenes periodistas, María José Arias y Raquel Pérez Montero. Ellas nos muestran todo un imaginario documentado y desarrollado del panorama de las últimas décadas sin olvidar por supuesto los clásicos de siempre.
Deseo mucha suerte a Raquel y María José en esta misión que han iniciado para intentar salvar el mundo en pijama. Felicidades!! Ha sido un gusto leeros.
Podemos encontrar el libro dirigiéndonos a esta dirección de correo
salvandoelmundoenpijama@gmail.com edición en papel muy cuidada, para los amantes coleccionistas.