Sobre libros

Daniela, novela de Ramón Serrano Balasch

Conocí a Ramón después del confinamiento, en esas salidas que nos pautaron por horarios. A mi me tocaba en la primera franja, de ocho a diez de la mañana, la de los deportistas. Pero me pasé a la segunda por prescripción facultativa ya que justo me recuperaba del mazazo de la COVID, y realmente mi caminata consistía en 10 minutos en torno a mi casa, a mí me pasó mucha factura. Ramón subía una cuesta en Barcelona y yo una pequeña pendiente en Madrid. En las fotos de Facebook salíamos fatigados y nos dimos ánimos. No se en qué momento entró Ramón Serrano a formar parte del círculo de amigos de Facebook, pero ya tendríamos cierta amistad para dejarnos un comentario de ánimo. A casi un año de este encuentro, concretamente el 18 de febrero de 2021, Ramón me envío dos novelas suyas y un libro de poemas. Se la fecha exacta por la dedicatoria. Acabo de terminar la última de sus novelas “Daniela”. Daniela es una novela de vida, de la propia vida o bien una novela biográfica o una biografía novelada. Quiero decir que cuando comenté pensaba que estaba ante un relato de “autoficción” y digo esto dando un matiz prácticamente de género, pero no, estamos ante un “roman verite”. ¿Y realmente cual es la frontera entre la autoficción y la biografía, entre los sueños y la realidad, entre la utopía o lo realizable, entre el arte y la belleza? Estos son algunos de los elementos que nos regala Ramón Serrano Balasch en esta novela. Con una pluma ágil, dinámica, rica en detalles y metáforas Ramón nos lleva de la mano a través de una historia de superación de duelo y superación personal, en una nueva vida y como dice él en la dedicatoria que me escribe, en “un vuelco después de pasar un mal trago”.
Después de asistir al entierro de su esposa un escritor octogenario cae en una profunda depresión. Huye de terapia de grupo y busca refugio en la escritura poetas. Encuentra una mujer 54 años más joven, una Musa de sus sueños que le dará una inusitada alegría y una gran fuerza para seguir adelante. Una historia tierna de amistad, y de otra forma de nombrar “amor”, lejano a una convención de una relación de pareja.
Además, la novela de Ramón constituye una crónica colectiva con nombres propios es una crónica de toda una época en una Barcelona mítica. El recuerdo del autor abarca desde 1956 hasta la actualidad. Una serie de diálogos, proyectos políticos y culturales narrada desde el ámbito local y universal en la que los hechos los protagoniza el propio autor. Vamos a encontrar memoria histórica y además música, cultura, poesía y modos de vida. Daniela es un relato posmoderno en la que el autor nos sorprende con una escritura actual dentro de la hibridación de textos la intertextualidad y el lirismo. Es una novela posmoderna y con sentido, un sentido que nos hará avanzar porque si bien estamos acostumbrados a establecer lo posmoderno dentro de unos límites, aquí tenemos la muestra de una nueva forma de hacer literatura, la literatura de un gran autor que implica un paso adelante dentro de la complejidad de los tiempos que vivimos.

Isabel Montero Garrido

Ramón Serrano (Barcelona, 1933) editor, escritor y periodista con unos siete libros de poemas editados y otras tantas novelas. El premio de novela Ateneo de Sevilla con “Gentes de la soledad” entre otras distinciones en su haber.

Sobre libros

Me fotografiaron sin saberlo

“No tengo que echar raíces aquí”, es la oración con la que comienza la novela de Juan Ricardo García “Me fotografiaron sin saberlo”. De entrada tanto el título como ese primer comienzo nos inclina a seguir leyendo, a pensar ¿qué ocurre en esta novela?. Igualmente la portada del libro, nos llama. Una fotografía de unos pasajeros en un tranvía o un autobús de una ciudad; una foto antigua que en sí misma nos invita incluso a viajar. El sugerente título, que también hace mención al acto de fotografiar, elemento este que se puede asociar con un viaje también de alguna forma nos hace pensar en ello, en viajes. “Me fotografiaron sin saberlo” pero, ¿dónde ?, ¿por qué ? nos preguntamos. Y de esta forma me vi atraída hacia la novela de Juan Ricardo Garcia. Podemos pensar que es una novela de viajes o una novela histórica. Y por la fotografía de portada que nos sitúa a mediados del siglo XX, podría tratarse de una historia relativamente reciente. Ya desde un primer momento y casi antes de abrir las páginas del libro sientes cierta agitación como la que se nota en los preparativos de un largo viaje. Y no sabes en este momento y cuando empiezas a leer los primeros capítulos si viajarás de un lugar a otro o tal vez realizarás algún tipo de traslado en el tiempo.

Roberto un hombre maduro del siglo XXI viaja hasta los años de posguerra española y de alguna forma interfiere en la vida de personas que serán parte de su vida propia en el siguiente siglo. Concretamente sus padres.

El protagonista se adentra en una sociedad, la España de los años 40 en tres escenarios: Toledo, Madrid y un entorno rural en la zona conquense transitando por caminos polvorientos de una España en ruinas.

Es en este sentido “Me fotografiaron sin saberlo”, es una novela costumbrista ya que trata aspectos referidos a costumbres y modos de hacer de distintos grupos sociales en una época concreta. Siendo estos fieles a la realidad imperante en dicho momento.

Es una novela compleja e inesperada y aún a pesar de lo complejo amena en su lectura. “Me fotografiaron sin saberlo”es una novela bién construida con una trama tejida en intensidad y con maestría. El autor nos lleva de una manera suave por los diferentes acontecimientos acercándonos a los que fueron los primeros años posteriores a la Guerra Civil Española.

Es una historia de supervivencia que además no juzga. No vamos a encontrar una novela con un posicionamiento político sino una trayectoria humana quizá con algunos tintes de verdad.

Isabel Montero

Juan Ricardo Garcia (Madrid, 1963) ciudad en la que vive infancia y juventud y en la que realiza sus estudios. Viaja y vive fuera de Madrid durante 17 años, en diferentes lugares de España, encargándose de la supervisión de proyectos de obra civil de alto presupuesto. A día de hoy podemos encontrarlo paseando por el madrileño parque del Retiro y por las calles del barrio de Salamanca.

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Poeta en Madrid

Si tengo que definir con pocas palabras la novela “Poeta en Madrid” del escritor Justo Sotelo diría: es una “ópera posmoderna”. Una “ópera prima” añadiría. Sabemos la complejidad que entraña la definición de “lo posmoderno”. Justamente hoy hace un año hablaba de ello en una conferencia que impartí sobre poesía vasca a instancias de la Delegación en Madrid de la RSPAP. Decía que este concepto que se aplica a un conjunto de corrientes muy diversas que surgieron a mitad del Siglo XX y se perpetúa hasta la actualidad es complejo de comprender. Si bien hay personas que piensan que el ideario de estas corrientes fracasó en el intento de renovación del arte, la cultura y pensamiento, la novela de Justo Sotelo es el claro ejemplo de que no. Existe un modelo de posmodernidad que transforma, y que se crece, que aporta y engrandece las distintas manifestaciones que se aglutinan en torno al concepto de cultura.
En esta novela nos vamos a encontrar con el personaje protagonista, Grabiel Relham que es a su vez un escritor de una novela y parte de ella. Gabriel escribe en una buhardilla en la que se sucede la aparición de los distintos personajes de su obra y que a su vez se manifiestan en distintos actos teatrales. Para ello Justo conjuga admirablemente el diálogo teatral, la puesta en escena, la lírica de un poema en prosa y el entramado novelístico. Es un abanico que se abre a un sinfín de manifestaciones del discurso literario. Una manifestación clara de lo que constituye una buena hibridación de textos, característica está clara de la posmodernidad, en el sentido de renovación. Y aquí Sotelo nos sorprende porque no es solamente el texto y está parte me sublima, es que conjuga con una habilidad espectacular diferentes matices de los grandes creadores. Y entonces volamos, de Beckett, a Shakespeare o a la tragedia griega, a Neruda y a Cervantes jugando un papel principal en la obra la biblioteca de Borges. Y no tranquilo con ello el autor le pone música que nos trasmite el estado de ánimo de los personajes. Mahler, Beethoven y la continua aparición y desaparición de los personajes de “La Bohème” de Puccini.
Si buscamos un motivo por el que la literatura ha de estar vigente en este siglo XXI, pienso que en Poeta en Madrid tenemos una respuesta. Y es si.
El libro de Justo Sotelo es una cuidada edición de la editorial Huso a la que felicito por esta presentación “delicatessen”.
Agradezco asimismo a Justo, la invitación para estar en la presentación de la novela que será en la tertulia que él mismo Justo Sotelo dirige.

¡Enhorabuena escritor!

Isabel Montero Garrido

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Vidas Samurais, novela de Julia Sabina

Acabo de terminar “Vidas Samuráis” de Julia Sabina, novela que me recomendó mi estimado amigo Francisco Gutiérrez Carbajo , al que agradezcó la recomendación. He disfrutado enormemente con esta lectura.
En esta novela, su autora, Julia Sabina traza un ciclo vital a modo de itinerario de vida. Un camino de entrada en la edad adulta en el que está presente la búsqueda de la propia identidad y la construcción y deconstrucción de un “yo”, en continuo cambio e intentos de adaptación a un medio hostil. Unos jóvenes que descubren el amor y el medio para acercarse al mundo laboral.
Con unos personajes perfectamente construidos, el espacio de la ciudad como marco y las vidas de estos jóvenes, la autora nos llevará de la mano a través de una prosa ágil, no exenta de humor a veces o de dramas existenciales de toda una generación. Todos esos jóvenes que en el inicio de la crisis de 2008 avanzas con sus expectativas y sus sueños truncados una y otra vez, luchando como verdaderos samuráis.
Está novela constituye un canto lírico y dinámico de esa generación en la que muchos todavía no han logrado alcanzar sus metas.
Puedo decir por esto que es una novela necesaria y desde aquí felicito a su autora, Julia Sabina.

Isabel Montero


Julia Sabina ( Madrid,1982) es doctora en Ciencias de la Comunicación por la Universidad París 3 Sorbonne Nouvelle. Actualmente es profesora de Comunicación Audiovisual en la Universidad de Alcalá de Henares.

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Personajes de Invierno (Novela) Juana Vázquez Marín

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Momentos de la presentación

Si digo que hablar “Personajes de invierno” de Juana Vázquez es hablar de una buena novela, no estoy siendo justa. Hablar de “Personajes de invierno” es hablar de una “ópera prima”; es decir que estamos ante una novela diferente.

Al igual que Baroja en “La busca” se trasladó en aquel momento a la periferia de Madrid, entonces los “suburbios”, Juana se sumerge en un barrio de la periferia de esta gran ciudad, un barrio obrero, de gente sencilla,  en pleno siglo XXI.

Los personajes de esta novela son los habitantes de un barrio, trabajadores, amas de casa, personas que incluso huyen de si mismas y se esconden en un anonimato cargado de familiaridad.

Estos personajes se aglutinan en torno a un personaje mayor, el Murgo, un bar del barrio que será el escenario principal de esta novela. He dicho personaje mayor para hablar del bar porque el Murgo, adquiere esa categoría, esa personificación con mayúsculas, al igual que ocurre en el teatro en el  que el escenario de la obra será un elemento más, un elemento que alcanzará la dimensión de un Ser Vivo.

“Personajes de Invierno” es una novela costumbrista y realista, si bien, se afinca en el realismo del siglo XXI con todos sus componentes: momento histórico-social actual, es decir se instala en la contemporaneidad, retrata un entorno concreto en este caso un barrio humilde de Madrid, los personajes padecen conflictos personales de hoy en día, usa un lenguaje coloquial, aunque la novela se mueve en tres registros de manera magistral, el lenguaje normal de la calle citado, el monólogo interior reflexivo y una narración en ocasiones omnisciente. Aparecen además elementos modernos como el uso del teléfono móvil, el uso del alcohol, la soledad, el maltrato, las consecuencias de infancias perdidas. Es una vida real en la que los personajes salen y entran en el Bar Murgo cada uno con su propia carga vital. El bar será lugar de encuentro y desahogo de una vida cotidiana rutinaria y difícil.

Virginia, una catedrática de Universidad que huye de una separación y el maltrato de su ex-marido se esconde en ese barrio. Es la protagonista principal de la novela e intenta superar lejos de su antigua vida, una depresión causada por los horrores de un matrimonio fallido. Este personaje como vemos es un personaje culto que viene de un ambiente distinto pero que encuentra en el Murgo su asidero. Es un personaje vulnerable interiormente, con múltiples miedos e indecisiones que a veces, trata de escapar hasta de si misma. En este personaje encuentro uno de los grandes logros de la autora de la novela al presentarnos que la violencia machista no entiende de clases sociales ni de cultura, simplemente se instala en cualquier estamento de la sociedad y en cualquier nivel destruye y aniquila. A mi juicio es uno de los elementos más importantes de la novela.

El personaje antagonista se llama Thays, es un extranjero holandés que huye de un pasado que le ha marcado profundamente en la construcción de su identidad desde la infancia. Thays escapa también de si mismo y de algo. Es “algo” constituye el hilo de intriga de la novela y que poco a poco se irá desvelando.

Los dos personajes encierran en su interior una gran amargura. Caminan en lineas paralelas buscando una conjunción que no ocurre, aunque cada uno ve en el otro su propia salvación.

Hablando metafóricamente Virginia sería el “poeta” y Thays”el poema”. Entre los dos construyen una poesía de la amargura, de la soledad, de la desolación y de la frustración ante la imposibilidad a veces de seguir adelante. Luchan salvajemente por vivir pero de alguna manera constituyen una poesía maldita.

A pesar de una estructura compleja que Juana maneja a la perfección, la autora conduce al lector suavemente, en una lectura que se hace fluida, por la vida de los personajes del Murgo: Antonio, el dueño, como una especie de psicólogo de las vida de las pequeñas cosas, los camareros, las señoras del barrio que entran y salen y las partidas de ajedrez.

El ajedrez se me antoja curioso en un bar como el Murgo. ¿Por qué juegan al ajedrez en lugar de a las cartas? Es un juego, el ajedrez, que requiere un conocimiento complejo. Se me ocurre que la autora dota de esta manera de la dignidad que merecen los habitantes de los barrios sencillos en los que la vida del día a día, no suele discurrir de una manera fácil.

Pero esta es mi interpretación como lectora y como tal me incluyo en personaje tambien de esta novela.

Isabel Montero Garrido

Personajes de Invierno, Novela

Juana Vázquez Marin,

Editorial Sapere Aude

La presentación de “Personajes de invierno” tuvo lugar ayer en el “Café Comercial” de Madrid. En la mesa la autora Juana Vazquez Marín acompañada de la escritora Lourdes Ventura y la fotógrafa Ouka Lele. Al acto acudieron numerosas personas de la cultura de Madrid.

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Juana Vazquez Madrid es escritora y Catedrática. Extremeña afincada en Madrid. Con numerosas obras publicadas en poesía, novela y ensayo. Destacar su estudio “El Madrid Cotidiano del siglo XVIII”.

 

Sobre libros

Nada quedó de Abril. El libro de Carmelo

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Anoche terminé la lectura de Nada quedó de Abril. El libro de Carmelo y es merecido que hable de esta novela  de mi querido amigo el escritor Alfonso Cebrián.

Nada quedó de Abril. El libro de Carmelo, es una novela apasionante, de mirada el pasado, diría critica mirada que combina magistralmente los tiempos en los que se sitúa la acción. El autor nos sitúa en el catorce de abril de 1931, con un antes y un después. La llegada de la República a una España empobrecida, cierto ápice de apertura para desembocar en un trágico final, el levantamiento militar fascista.

-Madre es un horror la guerra, es una de las frases finales del libro.

Alfonso articula magistralmente la arquitectura de la novela, el entramado de la acción y la construcción de los personajes. Unos personajes cincelados con cinco dimensiones  en su expresión psicológica.

La novela aborda los hechos en profundidad y nos mantiene expectantes en sucesos y situación vital de cada personaje.

Es una novela viva y llena de aspectos que nos sitúan en la reflexión silenciosa en una introspección personal necesaria.

No me queda más que felicitar a Alfonso, que se supera en esta obra y se alza como gran novelista y que no olvida dotar su novela de una cadencia poética y unas imágenes asombrosas que nos acercan a un lirismo que se saborea con gusto.

Recomiendo esta obra y felicito a este escritor toledano al que tanta admiración y cariño me unen.

¡Enhorabuena querido amigo!

Isabel Montero Garrido.

Os dejo un enlace por si queréis acercaros a la obra de Alfonso Cebrián.