poesía Isabel Montero Garrido

Día Mundial de la poesía 2025

llueve
como si fuera el llanto de los dioses
y nada parece detener el agua
qué forma ríos sobre el asfalto
de la ciudad

llueve
a la caída de la tarde, cuando se encienden las farolas y las gotas entonces,
se descomponen en haces,
en reflexión de luz
que brilla incandescente

llueve
y ya es primavera
y yo me refugio debajo de una marquesina del autobús urbano

el agua me salpica
igual que mojan las voces
de los que desoyen los gritos
de socorro de los desamparados,
en cualquier lugar del mundo

alguien tiró una moneda al alto
y salió «diluvio» como castigo

©Isabel Montero Garrido
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Poesia

relatos guiomar52

Toc-toc

LLuvia sobre la ciudad Rumney
LLuvia sobre la ciudad
Rumney

Llueven gotas y mojan casi todas las caras. Incontables piernas se mueven deprisa sobre los adoquines de las aceras salpicándose, en ocasiones embarrándose las pantorrillas o los bajos de los pantalones. Llueven gotas y más gotas. Las piernas andan arriba y abajo, cruzan las calles en vertical, en diagonal, por el paso de peatones. Algunas, las menos, esperan a que el semáforo cambie la luz. Los coches chirrían, suenan, aparcan, desaparcan, en línea, en batería, en doble fila con las luces de posición.

Una mano encuentra una puerta  y abre la cancela. Hay unas escaleras. Las piernas de la mano suben las escaleras, toc,  toc. Otras piernas bajan: toc, toc. Se cruzan. Tropiezan. Un hombre, otro hombre.

  • Perdón.
  • Perdón.

Dos perdones secos.