…los dolores, sin embargo,
dejemos estar: tanto hemos sufrido.
Iliada
La palabra se precipita hacia el abismo.
La palabra es nada.
Nada y sin embargo nos amarramos
a un pedazo de aire
como un funambulista en la cuerda floja.

Epifanía en la luna
…los dolores, sin embargo,
dejemos estar: tanto hemos sufrido.
Iliada
La palabra se precipita hacia el abismo.
La palabra es nada.
Nada y sin embargo nos amarramos
a un pedazo de aire
como un funambulista en la cuerda floja.

In memoriam
A Álvaro, compañero del CEIP Madrid-Sur,
fallecido de forma repentina el 24 de mayo de 2015 en Madrid.
Gracias por tu bondad y bien hacer. Siempre en el recuerdo. DEP
Vuelo de pájaro;
navega el firmamento
anticipado.
La formarina, Rafael Sanzio. óleo sobre lienzo S.XVI Mujer
que a toda costa
surca lo suyo y sabe
su lugar…
Hábito de ser. Rina Lastres (1946-1911)
Admisión y aquiescencia
con-sentimiento pleno
en Ser acción voluntario-voluntad.
Permanencia ahogada en un desgarro y
tempestad a-temporal.
Acuna el mar el latido
resucitado en otra substancia.
Isabel Montero
o

Afición etílica
tú y yo
o aflicción
en ebriedad
en embriaguez
en intoxicación
balneario-alcohol
estado en torrente
de sangre-hígado
sin metabolizar
palabras
sin metabolizar
hechos
sin acción química
circunstancia
sin aliento biológico
euforia-declive
arista-desamor
droga-tóxica
ilegalidad- emocional
envenenamiento
ataxia descriptiva y sí:
emergencia.
Emergencia médica.
112.
Dolor. Vicent van Gogh 1882, lápiz y tinta sobre papel
¿Y qué busco yo? Muerta, muerta, muerta. Porque me duele. Porque me sangra. (Duele)¿Por qué me sangra? Si yo estoy muerta, muerta, muerta. ¿Y qué destila el paraíso que se ofrece? Nada. (Duele). He leído el epitafio. Muerta. ¿Por qué entonces duele? Por eso es nada y duele.
foto cedida por Unai S. Vallés
“Las cosas que mueren jamás resucitan,
Las cosas que mueren no tornan jamás.”
¡Adiós! Alfonsina Storni
Elevo brazos y órbitas oscuras envuelven
palabras hechiceras
que se pierden en palmas que derraman
sed.
Elevo y busco el hueco del deseo
Se (d) ti- siento
y focalizo alma-cuerpo-agua-río-estrépito-ecolalias.
Bocas blancas ya no chupan labios rojos
Vuelo-brasas-fuego-infierno y eterno castigo.
Abismo y círculo de condenado bañándose en la estigia
solo
sobre nieve de estío.
Se (d) ti- siento
y focalizo deseo-pasión- intención- idea-plan.
No habrá más cuerpos desnudos sobre la hierba azul.
Ni palabras declaradas en tejados de hojalata.
Soy como soy y tú declaras
así como dices
así como expones y mencionas- nombras
así como se arruga el cuerpo venido a tierra.
Ahora en este mismo instante, sobre todo y más
soy como expresas.
¿O no enumeras hoy? Viento amarillo y rojo
sobre la mortaja blanca.
Que se esfume con éter
etéreo
efímero
volátil
breve
instantanéo
Soluble en el aire rancio de la estancia
en un rincón olvidado
Así lo quiero.
Transitamos llenos de palabras
plenos de embistes al despuntar el alba.
Tú y yo
como dos ratas malditas
rondando cubos de basura
rociando cal sobre la miel
Tú y yo
¿Cuándo saltamos el arco de la inocencia?
Que se esfume con éter
Y un Café exprés sobre la mesa. ¿O té?
Té verde
y rojo
rojo
rojo
rojo
y rojo sobre las baldosas.
rojo que corrió y se escurrió por los agujeros de las rendijas
rodando.
Hacer desaparecer el rojo.
Un trapo, una bayeta, una toalla, una sábana blanca.
Desaparecer el rojo.
Tiene que.
D e s a p a r e c e rrrrrrrrrrrrrrrrrrrrssssssssssssssssssss
en este punto.
En el espacio de silencio de un sueño.
Al despuntar aún más el alba.
Que se esfume con éter
perecedero
precario
frágil
mortal.
Rigor mortis.
Medicamento: paroxetina.
Yo.
El yace sobre el suelo.
No me importa ser alfa ni parecer irreal.
Ni bordear los mapas con los dedos
marcando territorios infiltrados
no me importa.
No me importa ser potencia en potencial no me importa
cuando la realidad es beta,
cuando los sauces crecen ya amarillos,
cuando tengo que saldar las cuentas gamma o delta e improvisar.
No me importa aligerar los bolsillos de rocas huecas
de esponjas rosas de piedra pómez
de pulmones falsos sin aire
sin respiro
no me importa.
No me importa dejar atrás caminos necios
y senderos falsos
y rutas biseladas
y mares porosos de sal amarga
e irrupciones en omega.
No me importa ser alfa,
no me importa.
He regresado a mi y vuelto a mis preludios,
he desandado la ruta y omitido el reverso-camino.
De la sombra del ciprés ya no queda nada.
Con la maleza descrecida
y peces de río abocados al mar
hoy, sin previo aviso he subido al ático de nuevo con similitud
con la misma perseverancia
con la misma confusión.
He regresado a mí, sí.
Me he regresado y en sobresaltos
he avistado huella-madre en cavidad opaca, en gris,
con ritmo equidistante: soy-no-soy.
Me he regresado como el chirriar de las gaviotas
sobre los botes de madera, sobre el acantilado verde.
Y de nuevo veo la tormenta y desentraño la hiel
La licuo y sorprendo a la luna en la azotea en
altura-alma.
El cielo ya no sabe a mar.
Caes en mi deshielo.
giras la llave y agua salada
en inquietud.
Tú,
caes en mi deshielo
céfiro-corpus y adviertes preludio-tormenta universal.
Diluvio y noche, posfacio in-advertido, crisálida de invierno;
evolución cósmica en ágora
que se desvanece en estridencia.
Piel que arde en frío.
Tú
desciendes por carriles
en licuación de agua cuajada
derramada del ánfora.
Todo es silencio en glaciares térmicos
y en soledades concurridas
y giras, giras así la llave
que sabe a mar
y, sin embargo
es río rojo que discurre a trompicones.