Sobre libros

Poeta en Madrid

Si tengo que definir con pocas palabras la novela “Poeta en Madrid” del escritor Justo Sotelo diría: es una “ópera posmoderna”. Una “ópera prima” añadiría. Sabemos la complejidad que entraña la definición de “lo posmoderno”. Justamente hoy hace un año hablaba de ello en una conferencia que impartí sobre poesía vasca a instancias de la Delegación en Madrid de la RSPAP. Decía que este concepto que se aplica a un conjunto de corrientes muy diversas que surgieron a mitad del Siglo XX y se perpetúa hasta la actualidad es complejo de comprender. Si bien hay personas que piensan que el ideario de estas corrientes fracasó en el intento de renovación del arte, la cultura y pensamiento, la novela de Justo Sotelo es el claro ejemplo de que no. Existe un modelo de posmodernidad que transforma, y que se crece, que aporta y engrandece las distintas manifestaciones que se aglutinan en torno al concepto de cultura.
En esta novela nos vamos a encontrar con el personaje protagonista, Grabiel Relham que es a su vez un escritor de una novela y parte de ella. Gabriel escribe en una buhardilla en la que se sucede la aparición de los distintos personajes de su obra y que a su vez se manifiestan en distintos actos teatrales. Para ello Justo conjuga admirablemente el diálogo teatral, la puesta en escena, la lírica de un poema en prosa y el entramado novelístico. Es un abanico que se abre a un sinfín de manifestaciones del discurso literario. Una manifestación clara de lo que constituye una buena hibridación de textos, característica está clara de la posmodernidad, en el sentido de renovación. Y aquí Sotelo nos sorprende porque no es solamente el texto y está parte me sublima, es que conjuga con una habilidad espectacular diferentes matices de los grandes creadores. Y entonces volamos, de Beckett, a Shakespeare o a la tragedia griega, a Neruda y a Cervantes jugando un papel principal en la obra la biblioteca de Borges. Y no tranquilo con ello el autor le pone música que nos trasmite el estado de ánimo de los personajes. Mahler, Beethoven y la continua aparición y desaparición de los personajes de “La Bohème” de Puccini.
Si buscamos un motivo por el que la literatura ha de estar vigente en este siglo XXI, pienso que en Poeta en Madrid tenemos una respuesta. Y es si.
El libro de Justo Sotelo es una cuidada edición de la editorial Huso a la que felicito por esta presentación “delicatessen”.
Agradezco asimismo a Justo, la invitación para estar en la presentación de la novela que será en la tertulia que él mismo Justo Sotelo dirige.

¡Enhorabuena escritor!

Isabel Montero Garrido

Sobre libros

Aquí

Termino de leer ”Aquí” del poeta Francisco Caro y me quedo detenida y sintiendo el sabor dulce y el bienestar que sucede a una buena lectura. Apetece incluso que el libro de poemas continúe y que estas sensaciones que me envuelven se perpetúen. “Aquí” es calma, sosiego y dulzura. Es un estar transportada en tiempo y espacio, envuelta en olor de jara y de tierra. Escucho casi de puntillas esa sensación porque no quiero que se escape. Aquí, es un libro de poemas, que si bien el autor nos advierte que dichos poemas han crecido separados entre sí , constituyen en sí mismos una unidad poética. Unidad de principio al fin. Los antepasados, la casa, la familia, el patio, la infancia, el camino a la vida adulta como tránsito con un DNI, los amigos, la naturaleza, y la ciudad como destino. El arraigo del hombre a la tierra, a su tierra. Todo esto está presente en este libro y siempre la vuelta al punto de partida, al hogar primigenio donde se forja todo el estrato emocional.
El libro se constituye en un lenguaje poético hermoso y tierno que se desliza en nuestras manos: “En esos días era/ impaciencia y un rito el abrigarse./ Levanta, hijo, me decías,/el patio es todo blanco.”Hay pasajes que me llevan al asombro: “Era sentir/el mundo en el instante que comienza.” Con lugares que me sobrecogen en palabras” Olmo de paz, al contemplarte aspiro/a contar la belleza del intento,/ prisionera mi voz/ de tu presencia. Puedo decir que leer aquí es una “delicia”. Una delicia envuelta por Mahalta ediciones y un cuidado diseño de portada con una delicada ilustración de Teo Serna. Desde aquí , sirva esta humilde reseña para felicitar a Francisco Caro por ofrecerme tan hermosa lectura y el aroma de su tierra La Mancha y Piedrabuena.
Resulta difícil escoger un poema en tan extensa muestra de calidad. Escojo por tanto el primer poema por ser la entrada que da salida a todo el recorrido que sin duda merece lectura.

Isabel Montero

VERANO DE 1956
Si pudiera volver
a ser feliz,
a la cal y a la tierra,
a la altura inocente
y al verano de un niño entre albañiles

Si regresara,
si tuviera tan sólo nueve edades
y Luis y Restituto,
mis dos tíos,
con paciencia y asombro
levantaran andamios, sueños, tapias,
el milagro de un huerto
que mi madre llenara de rosales.

Y si después ahondaran
aquel pozo infinito,
de blanda arena,
porque hubiera también
un redondo lugar para los miedos.

Aquí
Francisco Caro
Mahalta ediciones

Ha sido un placer leerte querido Francisco y mi enhorabuena a Mahalta ediciones por esta salida.

poesía Isabel Montero Garrido

Quisimos sentarnos esa tarde…

quisimos sentarnos entre los árboles
y mirar desde allí el pueblo abajo,
también estaba el puerto
escuchamos entonces las sirenas
de los barcos tañidos al unísono

entonces nos amamos
silencio y tu cuerpo, en mi cuerpo
silencio y mi cuerpo, en tu cuerpo

el canto de los grillos nos dijo que era tarde
nosotros somos uno me dijiste al oído
habían cesado las sirenas

abajo, en el pueblo se encendieron
las luces en esquinas de las calles

@isabelmontero
Foto Isabel Montero