Sobre libros

Me fotografiaron sin saberlo

“No tengo que echar raíces aquí”, es la oración con la que comienza la novela de Juan Ricardo García “Me fotografiaron sin saberlo”. De entrada tanto el título como ese primer comienzo nos inclina a seguir leyendo, a pensar ¿qué ocurre en esta novela?. Igualmente la portada del libro, nos llama. Una fotografía de unos pasajeros en un tranvía o un autobús de una ciudad; una foto antigua que en sí misma nos invita incluso a viajar. El sugerente título, que también hace mención al acto de fotografiar, elemento este que se puede asociar con un viaje también de alguna forma nos hace pensar en ello, en viajes. “Me fotografiaron sin saberlo” pero, ¿dónde ?, ¿por qué ? nos preguntamos. Y de esta forma me vi atraída hacia la novela de Juan Ricardo Garcia. Podemos pensar que es una novela de viajes o una novela histórica. Y por la fotografía de portada que nos sitúa a mediados del siglo XX, podría tratarse de una historia relativamente reciente. Ya desde un primer momento y casi antes de abrir las páginas del libro sientes cierta agitación como la que se nota en los preparativos de un largo viaje. Y no sabes en este momento y cuando empiezas a leer los primeros capítulos si viajarás de un lugar a otro o tal vez realizarás algún tipo de traslado en el tiempo.

Roberto un hombre maduro del siglo XXI viaja hasta los años de posguerra española y de alguna forma interfiere en la vida de personas que serán parte de su vida propia en el siguiente siglo. Concretamente sus padres.

El protagonista se adentra en una sociedad, la España de los años 40 en tres escenarios: Toledo, Madrid y un entorno rural en la zona conquense transitando por caminos polvorientos de una España en ruinas.

Es en este sentido “Me fotografiaron sin saberlo”, es una novela costumbrista ya que trata aspectos referidos a costumbres y modos de hacer de distintos grupos sociales en una época concreta. Siendo estos fieles a la realidad imperante en dicho momento.

Es una novela compleja e inesperada y aún a pesar de lo complejo amena en su lectura. “Me fotografiaron sin saberlo”es una novela bién construida con una trama tejida en intensidad y con maestría. El autor nos lleva de una manera suave por los diferentes acontecimientos acercándonos a los que fueron los primeros años posteriores a la Guerra Civil Española.

Es una historia de supervivencia que además no juzga. No vamos a encontrar una novela con un posicionamiento político sino una trayectoria humana quizá con algunos tintes de verdad.

Isabel Montero

Juan Ricardo Garcia (Madrid, 1963) ciudad en la que vive infancia y juventud y en la que realiza sus estudios. Viaja y vive fuera de Madrid durante 17 años, en diferentes lugares de España, encargándose de la supervisión de proyectos de obra civil de alto presupuesto. A día de hoy podemos encontrarlo paseando por el madrileño parque del Retiro y por las calles del barrio de Salamanca.

Sobre libros

Poeta en Madrid

Si tengo que definir con pocas palabras la novela “Poeta en Madrid” del escritor Justo Sotelo diría: es una “ópera posmoderna”. Una “ópera prima” añadiría. Sabemos la complejidad que entraña la definición de “lo posmoderno”. Justamente hoy hace un año hablaba de ello en una conferencia que impartí sobre poesía vasca a instancias de la Delegación en Madrid de la RSPAP. Decía que este concepto que se aplica a un conjunto de corrientes muy diversas que surgieron a mitad del Siglo XX y se perpetúa hasta la actualidad es complejo de comprender. Si bien hay personas que piensan que el ideario de estas corrientes fracasó en el intento de renovación del arte, la cultura y pensamiento, la novela de Justo Sotelo es el claro ejemplo de que no. Existe un modelo de posmodernidad que transforma, y que se crece, que aporta y engrandece las distintas manifestaciones que se aglutinan en torno al concepto de cultura.
En esta novela nos vamos a encontrar con el personaje protagonista, Grabiel Relham que es a su vez un escritor de una novela y parte de ella. Gabriel escribe en una buhardilla en la que se sucede la aparición de los distintos personajes de su obra y que a su vez se manifiestan en distintos actos teatrales. Para ello Justo conjuga admirablemente el diálogo teatral, la puesta en escena, la lírica de un poema en prosa y el entramado novelístico. Es un abanico que se abre a un sinfín de manifestaciones del discurso literario. Una manifestación clara de lo que constituye una buena hibridación de textos, característica está clara de la posmodernidad, en el sentido de renovación. Y aquí Sotelo nos sorprende porque no es solamente el texto y está parte me sublima, es que conjuga con una habilidad espectacular diferentes matices de los grandes creadores. Y entonces volamos, de Beckett, a Shakespeare o a la tragedia griega, a Neruda y a Cervantes jugando un papel principal en la obra la biblioteca de Borges. Y no tranquilo con ello el autor le pone música que nos trasmite el estado de ánimo de los personajes. Mahler, Beethoven y la continua aparición y desaparición de los personajes de “La Bohème” de Puccini.
Si buscamos un motivo por el que la literatura ha de estar vigente en este siglo XXI, pienso que en Poeta en Madrid tenemos una respuesta. Y es si.
El libro de Justo Sotelo es una cuidada edición de la editorial Huso a la que felicito por esta presentación “delicatessen”.
Agradezco asimismo a Justo, la invitación para estar en la presentación de la novela que será en la tertulia que él mismo Justo Sotelo dirige.

¡Enhorabuena escritor!

Isabel Montero Garrido

Sobre libros

Aquí

Termino de leer ”Aquí” del poeta Francisco Caro y me quedo detenida y sintiendo el sabor dulce y el bienestar que sucede a una buena lectura. Apetece incluso que el libro de poemas continúe y que estas sensaciones que me envuelven se perpetúen. “Aquí” es calma, sosiego y dulzura. Es un estar transportada en tiempo y espacio, envuelta en olor de jara y de tierra. Escucho casi de puntillas esa sensación porque no quiero que se escape. Aquí, es un libro de poemas, que si bien el autor nos advierte que dichos poemas han crecido separados entre sí , constituyen en sí mismos una unidad poética. Unidad de principio al fin. Los antepasados, la casa, la familia, el patio, la infancia, el camino a la vida adulta como tránsito con un DNI, los amigos, la naturaleza, y la ciudad como destino. El arraigo del hombre a la tierra, a su tierra. Todo esto está presente en este libro y siempre la vuelta al punto de partida, al hogar primigenio donde se forja todo el estrato emocional.
El libro se constituye en un lenguaje poético hermoso y tierno que se desliza en nuestras manos: “En esos días era/ impaciencia y un rito el abrigarse./ Levanta, hijo, me decías,/el patio es todo blanco.”Hay pasajes que me llevan al asombro: “Era sentir/el mundo en el instante que comienza.” Con lugares que me sobrecogen en palabras” Olmo de paz, al contemplarte aspiro/a contar la belleza del intento,/ prisionera mi voz/ de tu presencia. Puedo decir que leer aquí es una “delicia”. Una delicia envuelta por Mahalta ediciones y un cuidado diseño de portada con una delicada ilustración de Teo Serna. Desde aquí , sirva esta humilde reseña para felicitar a Francisco Caro por ofrecerme tan hermosa lectura y el aroma de su tierra La Mancha y Piedrabuena.
Resulta difícil escoger un poema en tan extensa muestra de calidad. Escojo por tanto el primer poema por ser la entrada que da salida a todo el recorrido que sin duda merece lectura.

Isabel Montero

VERANO DE 1956
Si pudiera volver
a ser feliz,
a la cal y a la tierra,
a la altura inocente
y al verano de un niño entre albañiles

Si regresara,
si tuviera tan sólo nueve edades
y Luis y Restituto,
mis dos tíos,
con paciencia y asombro
levantaran andamios, sueños, tapias,
el milagro de un huerto
que mi madre llenara de rosales.

Y si después ahondaran
aquel pozo infinito,
de blanda arena,
porque hubiera también
un redondo lugar para los miedos.

Aquí
Francisco Caro
Mahalta ediciones

Ha sido un placer leerte querido Francisco y mi enhorabuena a Mahalta ediciones por esta salida.

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Vidas Samurais, novela de Julia Sabina

Acabo de terminar “Vidas Samuráis” de Julia Sabina, novela que me recomendó mi estimado amigo Francisco Gutiérrez Carbajo , al que agradezcó la recomendación. He disfrutado enormemente con esta lectura.
En esta novela, su autora, Julia Sabina traza un ciclo vital a modo de itinerario de vida. Un camino de entrada en la edad adulta en el que está presente la búsqueda de la propia identidad y la construcción y deconstrucción de un “yo”, en continuo cambio e intentos de adaptación a un medio hostil. Unos jóvenes que descubren el amor y el medio para acercarse al mundo laboral.
Con unos personajes perfectamente construidos, el espacio de la ciudad como marco y las vidas de estos jóvenes, la autora nos llevará de la mano a través de una prosa ágil, no exenta de humor a veces o de dramas existenciales de toda una generación. Todos esos jóvenes que en el inicio de la crisis de 2008 avanzas con sus expectativas y sus sueños truncados una y otra vez, luchando como verdaderos samuráis.
Está novela constituye un canto lírico y dinámico de esa generación en la que muchos todavía no han logrado alcanzar sus metas.
Puedo decir por esto que es una novela necesaria y desde aquí felicito a su autora, Julia Sabina.

Isabel Montero


Julia Sabina ( Madrid,1982) es doctora en Ciencias de la Comunicación por la Universidad París 3 Sorbonne Nouvelle. Actualmente es profesora de Comunicación Audiovisual en la Universidad de Alcalá de Henares.

Sobre libros

Barro Líquido , reseña al poemario de Oskar Rodrigáñez Flores

Barro Líquido, Plaquette, Foto Isabel Montero

“Barro líquido” es una “plaquette”, obra en pequeño formato, del poeta y amigo Oscar Rodrigañez Flores.

El barro se moldea, e incluso se escurre entre las manos. El barro como materia tangible transferido a la palabra poética de Óskar. “No sólo hay un camino” dice Óscar en su poema Camino escarchado, “soñamos por seguridad/y la vida se renueva” y así el poeta, moldea emociones, expectativas, realidades, como dice “Guillermo Lopetegui” en su prólogo: ” haciendo de nuestro barro líquido, materia sólida y luminosa.


He destacado de entre toda esta vida, el poema que Óscar dedica a las 20.000 víctimas, y 5000 muertos afectados por la intoxicación del aceite de Colza en 1981. Este año fue mi primer curso en Madrid y quiero también recordar a aquellos alumnos, a aquellas familias…Aún se sigue trabajando por un reconocimiento justo de una masacre, que como dice Óscar: “sufrimiento excesivo de esta vida.


Me ha emocionado leer el prefacio que dedica a “Barro liquido” el escritor Manuel Quiroga Clérigo, recientemente fallecido.
Es difícil para mí hacer una reseña, máxime de un poemario que me llega al alma ya por su calidad literaria ya porque es el poemario de un querido amigo. Siempre digo que soy una poeta sencilla y ahora estoy como lectora que se emociona e incluso quiere ir más allá para saber qué hay, detrás de la creación de cada poema. Escrutar todos y cada uno de los pensamientos que hicieron que Óscar escribiera esta obra poema a poema y de una manera lineal tan bien engarzada.


Las plaquettes que edita la editorial Búho Búcaro son exquisiteces en forma y contenido. Un placer para el paladar del lector.
Solo me queda mi Enhorabuena a Óscar Rodrígañez, amigo y compañero de poesía por este trabajo tan bien moldeado a pesar de hacerlo con “Barro líquido” . Un beso enorme y mi gratitud por tener en mis manos tu obra!!!

Isabel Montero Garrido

Madrileño. Licenciado en Osteopatía (ejerce desde 1996), Presidente de Ediciones El Búho Búcaro .

Barro Líquido, Oscar Rodrigañez, Foto Isabel Montero
artículos·Sobre libros

Personajes de Invierno (Novela) Juana Vázquez Marín

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Momentos de la presentación

Si digo que hablar “Personajes de invierno” de Juana Vázquez es hablar de una buena novela, no estoy siendo justa. Hablar de “Personajes de invierno” es hablar de una “ópera prima”; es decir que estamos ante una novela diferente.

Al igual que Baroja en “La busca” se trasladó en aquel momento a la periferia de Madrid, entonces los “suburbios”, Juana se sumerge en un barrio de la periferia de esta gran ciudad, un barrio obrero, de gente sencilla,  en pleno siglo XXI.

Los personajes de esta novela son los habitantes de un barrio, trabajadores, amas de casa, personas que incluso huyen de si mismas y se esconden en un anonimato cargado de familiaridad.

Estos personajes se aglutinan en torno a un personaje mayor, el Murgo, un bar del barrio que será el escenario principal de esta novela. He dicho personaje mayor para hablar del bar porque el Murgo, adquiere esa categoría, esa personificación con mayúsculas, al igual que ocurre en el teatro en el  que el escenario de la obra será un elemento más, un elemento que alcanzará la dimensión de un Ser Vivo.

“Personajes de Invierno” es una novela costumbrista y realista, si bien, se afinca en el realismo del siglo XXI con todos sus componentes: momento histórico-social actual, es decir se instala en la contemporaneidad, retrata un entorno concreto en este caso un barrio humilde de Madrid, los personajes padecen conflictos personales de hoy en día, usa un lenguaje coloquial, aunque la novela se mueve en tres registros de manera magistral, el lenguaje normal de la calle citado, el monólogo interior reflexivo y una narración en ocasiones omnisciente. Aparecen además elementos modernos como el uso del teléfono móvil, el uso del alcohol, la soledad, el maltrato, las consecuencias de infancias perdidas. Es una vida real en la que los personajes salen y entran en el Bar Murgo cada uno con su propia carga vital. El bar será lugar de encuentro y desahogo de una vida cotidiana rutinaria y difícil.

Virginia, una catedrática de Universidad que huye de una separación y el maltrato de su ex-marido se esconde en ese barrio. Es la protagonista principal de la novela e intenta superar lejos de su antigua vida, una depresión causada por los horrores de un matrimonio fallido. Este personaje como vemos es un personaje culto que viene de un ambiente distinto pero que encuentra en el Murgo su asidero. Es un personaje vulnerable interiormente, con múltiples miedos e indecisiones que a veces, trata de escapar hasta de si misma. En este personaje encuentro uno de los grandes logros de la autora de la novela al presentarnos que la violencia machista no entiende de clases sociales ni de cultura, simplemente se instala en cualquier estamento de la sociedad y en cualquier nivel destruye y aniquila. A mi juicio es uno de los elementos más importantes de la novela.

El personaje antagonista se llama Thays, es un extranjero holandés que huye de un pasado que le ha marcado profundamente en la construcción de su identidad desde la infancia. Thays escapa también de si mismo y de algo. Es “algo” constituye el hilo de intriga de la novela y que poco a poco se irá desvelando.

Los dos personajes encierran en su interior una gran amargura. Caminan en lineas paralelas buscando una conjunción que no ocurre, aunque cada uno ve en el otro su propia salvación.

Hablando metafóricamente Virginia sería el “poeta” y Thays”el poema”. Entre los dos construyen una poesía de la amargura, de la soledad, de la desolación y de la frustración ante la imposibilidad a veces de seguir adelante. Luchan salvajemente por vivir pero de alguna manera constituyen una poesía maldita.

A pesar de una estructura compleja que Juana maneja a la perfección, la autora conduce al lector suavemente, en una lectura que se hace fluida, por la vida de los personajes del Murgo: Antonio, el dueño, como una especie de psicólogo de las vida de las pequeñas cosas, los camareros, las señoras del barrio que entran y salen y las partidas de ajedrez.

El ajedrez se me antoja curioso en un bar como el Murgo. ¿Por qué juegan al ajedrez en lugar de a las cartas? Es un juego, el ajedrez, que requiere un conocimiento complejo. Se me ocurre que la autora dota de esta manera de la dignidad que merecen los habitantes de los barrios sencillos en los que la vida del día a día, no suele discurrir de una manera fácil.

Pero esta es mi interpretación como lectora y como tal me incluyo en personaje tambien de esta novela.

Isabel Montero Garrido

Personajes de Invierno, Novela

Juana Vázquez Marin,

Editorial Sapere Aude

La presentación de “Personajes de invierno” tuvo lugar ayer en el “Café Comercial” de Madrid. En la mesa la autora Juana Vazquez Marín acompañada de la escritora Lourdes Ventura y la fotógrafa Ouka Lele. Al acto acudieron numerosas personas de la cultura de Madrid.

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Juana Vazquez Madrid es escritora y Catedrática. Extremeña afincada en Madrid. Con numerosas obras publicadas en poesía, novela y ensayo. Destacar su estudio “El Madrid Cotidiano del siglo XVIII”.

 

Sobre libros

Nada quedó de Abril. El libro de Carmelo

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Anoche terminé la lectura de Nada quedó de Abril. El libro de Carmelo y es merecido que hable de esta novela  de mi querido amigo el escritor Alfonso Cebrián.

Nada quedó de Abril. El libro de Carmelo, es una novela apasionante, de mirada el pasado, diría critica mirada que combina magistralmente los tiempos en los que se sitúa la acción. El autor nos sitúa en el catorce de abril de 1931, con un antes y un después. La llegada de la República a una España empobrecida, cierto ápice de apertura para desembocar en un trágico final, el levantamiento militar fascista.

-Madre es un horror la guerra, es una de las frases finales del libro.

Alfonso articula magistralmente la arquitectura de la novela, el entramado de la acción y la construcción de los personajes. Unos personajes cincelados con cinco dimensiones  en su expresión psicológica.

La novela aborda los hechos en profundidad y nos mantiene expectantes en sucesos y situación vital de cada personaje.

Es una novela viva y llena de aspectos que nos sitúan en la reflexión silenciosa en una introspección personal necesaria.

No me queda más que felicitar a Alfonso, que se supera en esta obra y se alza como gran novelista y que no olvida dotar su novela de una cadencia poética y unas imágenes asombrosas que nos acercan a un lirismo que se saborea con gusto.

Recomiendo esta obra y felicito a este escritor toledano al que tanta admiración y cariño me unen.

¡Enhorabuena querido amigo!

Isabel Montero Garrido.

Os dejo un enlace por si queréis acercaros a la obra de Alfonso Cebrián.

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Tinta Poética, Antología Hispanoamericana Contemporánea Vol. I

El libro es fuerza, es valor, es poder, es alimento, antorcha del pensamiento y manantial del amor (Rubén Darío)

Hace unos meses supe del Certamen convocado por Tinta de Escritores. Dicho Certamen suponía la opción de ser incluida en una Antología Hispanoamericana Contemporánea. Confieso que sentí vértigo, ya que un concurso a nivel de poetas que escriben en español supone un reto importante. Estamos hablando de poner sobre la mesa los poemas de buenos escritores de muchas partes del mundo.

Mi sorpresa fue enorme, no sólo estaban incluidos tres poemas míos sino que además estaba galardonada con una de las menciones especiales. No sé trasmitir lo que sentí. No encuentro palabras para expresarlo. Lo que sí me di cuenta del hecho y responsabilidad que implica este premio. Por un lado el compromiso de seguir escribiendo superándome continuamente, por otro lado el saber que mis palabras serán leídas por muchos lectores de todo el mundo.

Siempre digo que la palabra es el puente que une a los pueblos y formar parte de esta construcción es un gran honor. Estar al lado de mis compañeros escritores, los que usan la palabra para marcar los surcos de un camino bien trazado, de un camino necesario en este malogrado mundo en el que vivimos. Por tanto, ¡ que se escuche la voz de los poetas!

Gracias a Tinta de Escritores por esta iniciativa que traspasa fronteras y que nos une. Gracias a Elizabeth Schilder y Maria Inés Vallejos por esta convocatoria.

Y a México, Argentina, España…en fin a todos los participantes.

Quiero terminar con una cita de mi querido Rafael Alberti.

                Las palabras abren puertas sobre el mar.

 

Vídeo de presentación de la Antología realizado con esmero por Elizabeth Schilder

 

Se puede adquirir esta Antología en los siguientes enlaces, versión electrónica y papel.

No dejes de creer que las palabras y las poesías sí pueden cambiar el mundo (Walt Whitman)

 

 

artículos·Sobre libros

gandul ganso gañán, Crítica literaria.

gandúl ganso gañán, poemas

Juan Mantero Huesca 1964.

Clavis, Colección Poética. dk ediciones

Toda creación poética, si es buena, ha de tener una particularidad: estremecernos.

Y eso me ha ocurrido con esta obra de Juan Mantero que me estremece hasta el punto de hacerme descosidos en las entrañas.

En la obra de Juan hay vida, vida real y descarnada. Abierta a la soledad necesaria para crear y a la soledad absoluta en la que en muchos momentos se encuentra el alma cuándo anhela, cuando espera las cosas de la vida y esta te abofetea. Por ello Juan se presenta en un Yo prematuro, en un parto apresurado, (Yo que nací apresurado/como si alguien de verdad/ me esperara.) y encaja los golpes e incluso llega a aceptarlos.

Expresa ese Pecador que llevamos dentro. ¿Por qué no lo hice de otra manera?

Quiere esa vuelta atrás que nunca es posible y le apetece. (Me apetece/volver a ser yo mismo /renacerme…Me apetece/ el abrazo de mi padre sin lágrimas/ sin un “te necesito” / Me apetece “hoy no me muero” …) Si, me estremece la obra de Mantero, me aniquila este juego de espejos en el que el lector se refleja, los poemas, el tocar la muerte con sigilo y escapar, con miedo, (¡Espabila Mantero!).

Respiro a menudo parar seguir esta lectura, esta bajada a los infiernos a veces, este sentir de la carne lacerada. Y por pedir, el autor pide a la vida (Yo no quiero ser llorando el hortelano…/ ¡Yo quiero ser nombrado caballero!) el anhelo del soplo de vivir, un pedir desolado de territorio vital y de dignidad humana.

Juan es Ganso, de humilde linaje, Gandul de pasarela y Gañan abandonado a las inclemencias de la climatología. Aunque estas tres G son de Grande, Guerrero y Ganador de una batalla casi imposible, la de “vivir” con mayúsculas y con arrogancia. Vivir encarando al miedo, vivir por encima de las posibilidades reales de vitalidad, de hálito. (desgárrame el alma si la encuentras).

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A veces estos versos se desploman con el poeta, y otras veces se emocionan detectando un “cariño” que cree no merecido y se asombran los mismos versos, las mismas palabras que grita el poeta.

Este libro que tengo en mis manos es un libro infinitamente “canalla”, como canalla es la vida, pero como dice el autor (“ni tan mal”). Es un poemario sátiro e indignado, pero (“ni tan mal”).

Mantero escribe a dentelladas crudas, a muerte con la existencia. Habla con una pluma fina y perfecta. Con Sonetos que no le ponen en aprietos ya que el dominio de la palabra, la rima y los recursos poéticos son cantos que nos hacen salir de nuestros úteros y mirar afuera y vivir más allá de lo que puede ser un mes de agosto en primavera.

Isabel Montero

Juan Mantero Ruiz, Huesca 1964. Reside en Pamplona.

Puedes adquirir el poemario aquí.

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Sobre libros

La senda hacia lo diáfano

 

La naturaleza siempre está presente en la obra de Isabel, pero sin lugar a dudas “La senda hacia lo diáfano”, la contiene en toda su inmensidad. Además de esta naturaleza vamos a encontrar esa constante búsqueda de la autora de ideales elevados . Una búsqueda que realiza a veces de manera intimista acercándose a la soledad del alma,.

Este es el cuarto poemario de Isabel, una poeta que se crece y ahonda sus raíces en lo más puro de la Tierra, en lo más profundo.

Acabo de leer este, su último poemario y sinceramente me ha llegado. Sus fugaces poemas cortos que revolotean entre las palabras de este espacio natural, sus poemas más largos, confieren a este poemario la categoría de Obra.

Isabel es defensora de la Naturaleza y así nos lo demuestra en este libro que recomiendo no como amiga, que lo somos, sino como lectora y escritora.

Enhorabuena Isabel y gracias por acercarnos tanta grandiosidad.

Isabel Montero Garrido

Nadie aquí

Nadie aquí,

salvo un murciélago despistado

que vuela la luna.

El mar,

como un páramo yermo,

ahonda la quietud de su ausencia.

 

Isabel Fernández Bernaldo de Quirós.

Poeta y bióloga.

Mieres 1947